El poblado tartésico del Bronce final de La Orden-Seminario (Huelva)

Figura 1: Planta del asentamiento del Bronce final de La Orden-Seminario dentro del Sector B-3 de la Zona Arqueológica de Huelva y planimetría de detalle con indicación de los espacios abiertos que articulan la distribución de las estructuras de hábitat

Escrito por:
José Manuel Beltrán Pinzón y Roberto Díaz Rodríguez

El poblado de cabañas del Bronce final excavado en el yacimiento de La Orden-Seminario ofrece amplias posibilidades para el estudio de las formas de ocupación y los modos de vida desarrollados en el entorno agrícola de la Huelva tartésica durante la etapa final de la Edad del Bronce. En estas breves líneas se presenta, de acuerdo con la documentación recabada en los trabajos arqueológicos, una aproximación a la realidad material y social que caracteriza a estas comunidades agrícolas de la periferia onubense.

Los restos arqueológicos que conforman el poblado del final de la Edad del Bronce de La Orden-Seminario se erigen, junto con las manifestaciones prehistóricas (Vera et al., 2010) y las evidencias de los cultivos protohistóricos documentadas (Vera y Echevarría, 2013), en uno de los conjuntos materiales más singulares y destacados que las excavaciones del yacimiento onubense han sacado a la luz (Gómez et al., 2014). En términos generales, el emplazamiento del poblado obedece a un modelo de asentamiento relacionado fundamentalmente con la accesibilidad y el aprovechamiento, tanto de los recursos agropecuarios de su entorno terrestre, como de los recursos acuáticos que proporciona el estuario. Su ubicación geográfica en el centro de la península onubense le confiere además una posición altamente estratégica que favorece un amplio dominio visual sobre el territorio y el control sobre las rutas de acceso a la zona portuaria de la ciudad protohistórica de Huelva, localizada en torno a los cabezos, de cuya área de influencia formaba parte.


En atención a los indicadores cronológicos que se derivan del estudio de las producciones cerámicas y de las dataciones por Carbono-14, podemos decir que la comunidad allí asentada desarrolló unas formas de vida aldeanas que se mantuvieron prácticamente intactas a lo largo de los siglos X y IX a.C., dando paso con posterioridad a esta última centuria y al amparo de los estímulos comerciales fenicios, a una nueva fase de ocupación orientada a la explotación agrícola sistemática del territorio, en la que se atestigua fehacientemente la introducción generalizada de prácticas viticultoras impulsadas por unas estructuras organizativas cada vez más complejas y de carácter plenamente urbano (Vera y Echevarría, 2013:104).

Los vestigios registrados del asentamiento del Bronce final comprenden una extensión de más de 8.000 m2 y se distribuyen en torno a grandes espacios abiertos, alrededor de los cuáles, en un proceso continuado y reiterativo de construcción, destrucción y renovación del hábitat, se fueron emplazando las unidades residenciales o cabañas, multitud de fosas de almacenamiento y aprovisionamiento, y diversas estructuras de producción que aseguraban la realización de las actividades domésticas de preparación y consumo de alimentos, los trabajos artesanales y el descanso cotidiano de los distintos grupos familiares que integraban el poblado. Como testimonio de la planificación incipiente del espacio ocupado se manifiesta, en la zona noroeste del asentamiento, una amplia área vacía delimitada por una alineación de fosas excavadas en el terreno, que bien pudo funcionar como recinto confinado de carácter público destinado a aislar una zona donde salvaguardar el ganado, concentrar los excedentes agrícolas o servir como lugar de ceremonias colectivas. Justo al sureste de este sector se distribuían, formando también agrupaciones en torno a espacios comunes, el grueso de las estructuras destinadas al hábitat y al consumo, la mayor parte de las cuales son susceptibles de definir como verdaderas cabañas o viviendas (Fig. 1).

Figura 1: Planta del asentamiento del Bronce final de La Orden-Seminario dentro del Sector B-3 de la Zona Arqueológica de Huelva y planimetría de detalle con indicación de los espacios abiertos que articulan la distribución de las estructuras de hábitat

Figura 1: Planta del asentamiento del Bronce final de La Orden-Seminario dentro del Sector B-3 de la Zona Arqueológica de Huelva y planimetría de detalle con indicación de los espacios abiertos que articulan la distribución de las estructuras de hábitat

Estas cabañas formaban estancias no compartimentadas, de forma circular u ovalada, cuya base estaba excavada en el terreno y disponían de una cubrición a base de elementos vegetales y barro que, a juzgar por la casi total ausencia de agujeros de postes, se apoyaría sobre posibles muros o zócalos de tierra perimetrales desaparecidos. En algunos casos se han documentado en su interior nivelaciones preparatorias del suelo y pavimentaciones de tierra, fosas para el avituallamiento diario y restos de hogares que darían confortabilidad al ambiente doméstico (Fig. 2).

Figura 2: Distintos momentos de la excavación de la cabaña 1772/E-1

Figura 2: Distintos momentos de la excavación de la cabaña 1772/E-1.

En el entorno de algunas de las cabañas se situaron además diversas estructuras domésticas anejas y funcionalmente complementarias, como hornos para la cocción de alimentos y fosas-silos para el almacenamiento, lo que sugiere que el espacio donde se desarrollaba la vida familiar y cotidiana excedía los límites de los ámbitos estrictamente residenciales (Fig. 3).

Figura 3: Estructuras de producción 1836 y 672/E-8 con función de horno utilizadas en actividades artesanales y en el procesamiento de alimentos.

Figura 3: Estructuras de producción 1836 y 672/E-8 con función de horno utilizadas en actividades artesanales y en el procesamiento de alimentos.

Un acercamiento a los espacios domésticos desde el punto de vista de su tamaño pondría de relieve su uso por familias poco extensas, quizás nucleares, en cuyo ámbito se gestionarían los recursos y los medios de producción propios, distanciándose así de las pautas organizativas de los asentamientos prehistóricos registrados en este mismo yacimiento, en los cuales se observa que las estructuras de producción se ubican lejos de las cabañas evidenciando un carácter comunal (Vera et al., 2010:214). En este mismo medio familiar y doméstico se enmarca la aparición de una miniatura cerámica identificada como juguete, lo que indica que los procesos cotidianos de socialización y aprendizaje se producirían en el seno de la familia y define la cabaña como el lugar donde se desarrollaría la actividad infantil.

Figura 4: Fosa-basurero con restos de consumo de moluscos bivalvos –Estructura 1772/E-5–.

Figura 4: Fosa-basurero con restos de consumo de moluscos bivalvos –Estructura 1772/E-5–.

Los múltiples testimonios materiales, como cerámicas, instrumental lítico, objetos metálicos, ecofactos, etc., recuperados en estos ambientes son exponentes de actividades domésticas relacionadas con las prácticas alimenticias y ponen en evidencia el alcance de determinadas estrategias subsistenciales en las que se apoyaba la economía de la comunidad que habitó el poblado. La abundante presencia en las estructuras de habitación de elementos de molturación –molinos y moletas manuales– podría ponerse en relación, a falta por ahora de restos carpológicos procedentes de la flotación de los sedimentos, con la práctica agrícola y con la molienda de cereales y otros productos vegetales. Asimismo, la ingente cantidad de conchas de moluscos bivalvos con valor gastronómico –almeja y navaja– que han aparecido concentradas en basureros domésticos nos permite inferir la explotación sistemática del estuario a través de una actividad de marisqueo en sustratos arenosos, complementada por la pesca como revela la presencia en uno de los contextos de hábitat de un arpón de bronce (Fig. 4).

Otros objetos de bronce nos hablan de diversas ocupaciones que podrían haber sido habituales, como son la elaboración de tejidos –aguja– o el manejo de animales domésticos, si aceptamos el uso de los aros metálicos como elementos de arnés para la monta del caballo o la tracción animal (Fig. 5).

Figura 5: Materiales arqueológicos hallados en los contextos de hábitat: 1. Copa bicónica con superficie bruñida. 2. Conjunto cerámico doméstico. 3. Miniatura cerámica interpretada como juguete. 4. Aguja de bronce. 5. Arpón de bronce. 6. Aro de bronce identificado como pasarriendas. 7 y 8. Elementos líticos de molturación.

Figura 5: Materiales arqueológicos hallados en los contextos de hábitat: 1. Copa bicónica con superficie bruñida. 2. Conjunto cerámico doméstico. 3. Miniatura cerámica interpretada como juguete. 4. Aguja de bronce. 5. Arpón de bronce. 6. Aro de bronce identificado como pasarriendas. 7 y 8. Elementos líticos de molturación.

De particular interés resulta la presencia de objetos foráneos o importados que, aunque escasos, sustentarían la existencia de contactos o relaciones de intercambio comercial con otras sociedades del Mediterráneo centro-oriental. Estos productos, tales como recipientes de cerámica procedentes de Cerdeña, entre ellos dos jarros-askos, dos cuentas de cornalina y una cuenta de ámbar, refuerzan la idea de un comercio de larga distancia a través del Mediterráneo, o incluso siguiendo otras rutas si consideramos la procedencia báltica del ámbar, que se canalizaría a través del puerto protohistórico de Huelva, al tiempo que apuntan a un intercambio fundamentalmente de productos suntuarios (Fig. 6).

Figura 6: Materiales arqueológicos de procedencia foránea: 1. Cuenta de ámbar. 2. Cuenta de cornalina. 3. Fragmento de cuello de jarro fenicio. 4. Jarro-askos con asa decorada a base de círculos impresos procedente de Cerdeña. 5. Asa con decoración impresa de círculos concéntricos de un jarro-askos sardo. 6. Asa del tipo a gomito rovescio perteneciente a un contenedor de tipología y fabricación sarda.

Figura 6: Materiales arqueológicos de procedencia foránea: 1. Cuenta de ámbar. 2. Cuenta de cornalina. 3. Fragmento de cuello de jarro fenicio. 4. Jarro-askos con asa decorada a base de círculos impresos procedente de Cerdeña. 5. Asa con decoración impresa de círculos concéntricos de un jarro-askos sardo. 6. Asa del tipo a gomito rovescio perteneciente a un contenedor de tipología y fabricación sarda.

El acceso a dichos productos de prestigio por parte de determinados individuos o grupos familiares y la instalación de los primeros cultivos en zanjas a partir de un momento avanzado de la evolución del poblado, dejan entrever una situación de cierto dinamismo social y de cambio hacia estructuras más complejas, proceso que dará lugar, finalmente, a la transformación del espacio ocupado por el asentamiento del Bronce final en campos de cultivo dedicados a la vid. Tanto este hecho como, en consecuencia, el abandono del sitio como lugar de hábitat están, sin lugar a dudas, relacionados con la presencia fenicia en el núcleo hegemónico de Huelva, cuyo único testimonio en el poblado de La Orden-Seminario se reduce a dos fragmentos cerámicos de un jarro elaborado a torno que fueron hallados en la sedimentación que clausura una de las cabañas.

BIBLIOGRAFÍA

Gómez Toscano, F.; Beltrán Pinzón, J. M.; González Batanero, D.; y Vera Rodríguez, J. A. 2014, “El Bronce Final en Huelva. Una visión preliminar del poblamiento en su ruedo agrícola a partir del registro arqueológico de La Orden-Seminario”, Complutum, vol. 25, 1: 139-158. Ver artículo completo

Vera Rodríguez, J. C.; y Echevarría Sánchez, A. 2013, “Sistemas agrícolas del I milenio a.C. en el yacimiento de La Orden-Seminario de Huelva. Viticultura protohistórica a partir del análisis arqueológico de las huellas de cultivo”, Patrimonio cultural de la vid y el vino – Vine and Wine Cultural Heritage, Universidad Autónoma de Madrid (UAM Ediciones): 94-106.

Vera Rodríguez, J. C.; Linares Catela, J. A.; Armenteros Lojo, Mª. J.; y González Batanero, D. 2010, “Depósitos de ídolos en el poblado de La Orden-Seminario de Huelva: Espacios rituales en contexto habitacional”, Ojos que nunca se cierran. Ídolos en las primeras sociedades campesinas, Madrid, Ministerio de Cultura: 199-242. Ver artículo completo


Licencia de Creative Commons
El poblado tartésico del Bronce final de La Orden-Seminario (Huelva) por Jose Manuel Beltrán Pinzón y Roberto Díaz Rodríguez es una obra bajo licencia CC-BY-NC-SA Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*